El viernes 30 de octubre, durante el recreo, la capilla del colegio acogió un momento de oración para recordar a nuestros seres queridos que ya no están con nosotros. Al encuentro se sumaron voluntariamente alumnos de Secundaria y Bachillerato y educadores del centro.
La oración fue un espacio de silencio, recuerdo y agradecimiento por todas aquellas personas que han formado parte de nuestra vida y que nos han dejado su cariño, sus enseñanzas y tantos momentos compartidos.
El gesto central consistió en escribir una palabra o un pequeño mensaje en una estrella y colocarla sobre un fondo negro, construyendo entre todos un cielo lleno de estrellas. Cada una representaba una persona, un recuerdo o una muestra de agradecimiento. Un símbolo que conecta con el lema de este curso, «Construyendo un mundo más fraterno», y que nos invita a reconocer la luz que otras personas han dejado en nosotros y a transmitirla a quienes nos rodean.
Fue un momento sencillo y compartido de oración para recordar, dar gracias y renovar nuestro compromiso de seguir construyendo un mundo más fraterno.