Nuestros alumnos Valeria y Eduardo, que actualmente cursan 1º Bach han vivido durante estas semanas una experiencia inolvidable gracias al programa PicassoMob, una iniciativa que les ha permitido viajar a Francia y sumergirse de lleno en su lengua, su cultura y su forma de vida.
Durante su estancia en Auvernia-Ródano-Alpes, han disfrutado de una auténtica inmersión lingüística, utilizando el francés en situaciones cotidianas y reales: en el instituto, con sus familias de acogida, durante las actividades y en sus momentos de ocio.
Porque aprender un idioma es mucho más que estudiar vocabulario y gramática. Es también convivir, compartir y descubrir. La estancia con las familias francesas les ha permitido conocer de cerca sus costumbres, sus hábitos y su día a día, creando vínculos y amistades que van mucho más allá de las fronteras.
Escuchar francés desde primera hora de la mañana, mantener conversaciones, desenvolverse en situaciones cotidianas y relacionarse con otros jóvenes les ha permitido ganar confianza y mejorar su competencia comunicativa de una manera natural y motivadora.
Pero, sobre todo, han descubierto que atreverse a hablar, equivocarse y volver a intentarlo también forma parte del aprendizaje. Cada conversación, cada situación nueva y cada pequeño reto han sido una oportunidad para avanzar.
La convivencia con las familias francesas ha sido uno de los aspectos más enriquecedores de esta experiencia. Compartir comidas, actividades, conversaciones y momentos de ocio les ha permitido descubrir que las diferencias culturales son también una oportunidad para aprender, comprender y enriquecerse mutuamente.
La gastronomía ha sido otro de los grandes protagonistas del viaje. Probar nuevos platos y productos, compartir comidas en familia y descubrir otras costumbres culinarias les ha permitido acercarse a la cultura francesa desde una perspectiva cercana y cotidiana. Viajar también significa saborear, observar, escuchar y descubrir.
A lo largo de estas semanas, nuestros alumnos no solo han aprendido francés. Han conocido nuevos lugares, descubierto paisajes y monumentos, vivido nuevas experiencias y disfrutado de la cultura francesa y de sus gentes. Han ganado autonomía, han salido de su zona de confort y han acumulado experiencias que difícilmente pueden aprenderse únicamente dentro del aula. Han aprendido que una lengua se domina mejor cuando se vive, que viajar abre la mente y que conocer otras culturas nos ayuda a comprender y valorar mejor la nuestra.
En definitiva, PicassoMob representa una oportunidad educativa que combina aprendizaje, autonomía, convivencia, intercambio cultural e internacionalización.
Después de la experiencia vivida en Francia, llega el momento de recibir en Santander a nuestros correspondientes franceses.
Durante las próximas semanas, nuestros alumnos tendrán la oportunidad de convertirse en anfitriones y devolver parte de la acogida que ellos mismos han recibido. Serán ahora ellos quienes acompañen a sus compañeros franceses en el descubrimiento de nuestro colegio, nuestra ciudad, nuestra cultura y, por supuesto, nuestra gastronomía.
El intercambio continúa, los lazos se estrechan y el aprendizaje sigue, porque PicassoMob no termina al regresar a casa: las experiencias compartidas, las amistades creadas y todo lo aprendido forman parte de un viaje que continúa a ambos lados de la frontera. Y cuando se comparte una lengua, una experiencia y el día a día, se crean recuerdos que duran mucho más que un viaje.
Merci,PicassoMob!
¡Bienvenidos a Santander!