El pasado sábado 23 de mayo, el polideportivo del colegio acogió la despedida de la 78.ª promoción de alumnos finalistas, en un emotivo acto que reunió a más de 500 personas entre familias, profesores, alumnos y personal del centro. La jornada comenzó con una eucaristía muy especial, oficiada por D. Iñaki y preparada junto al Equipo Local de Pastoral. Durante la celebración participaron alumnos, familiares y docentes, creando un ambiente cercano y cargado de emoción en uno de los momentos más significativos del curso.
A continuación, tuvo lugar el acto académico, conducido por las profesoras Ana Sanfélix y Nunci García. El Jefe de Estudios de Bachillerato, Guillermo Olea, fue el encargado de abrir el acto con una reflexión centrada en el lema del año y en la importancia de asumir compromisos que ayuden a crecer y evolucionar como personas. Después llegaron las palabras de los alumnos Paula Nieto, Mikel Pastora y Laura Rasines, quienes recordaron experiencias, aprendizajes y vivencias compartidas durante su paso por el colegio. En representación de las familias intervino Rosa Castrillo, mientras que las profesoras Mabel Santamaría y Sara Bermejo dedicaron unas cariñosas palabras a los alumnos en nombre del claustro.
El director del centro, José Manuel, cerró el acto con un mensaje cercano e inspirador, animando a los estudiantes a mantener siempre presentes los valores aprendidos en La Salle. Además, les recordó la importancia de seguir unidos bajo el lema “indivisa manent” y de llevar consigo el espíritu del colegio en la nueva etapa que ahora comienzan. Uno de los momentos más especiales de la tarde fue la imposición de becas por parte del Jefe de Estudios, así como la entrega de la insignia de Antiguos Alumnos a cargo de Raúl de Santiago y Rebeca Diego. La celebración continuó posteriormente con las tradicionales fotos de grupo y una cena en el Gran Casino Sardinero, donde alumnos y profesores compartieron recuerdos, risas y muchos momentos de celebración en una velada que puso el broche final a una etapa inolvidable.
Una promoción que deja huella y que se despide del colegio con emoción, orgullo y gratitud antes de comenzar nuevos caminos.

un entorno natural privilegiado que se ha convertido en un auténtico espacio de aprendizaje, convivencia y crecimiento personal. Acompañados por ocho profesores del centro (Félix, Elena, Jabi, Eloisa, César, Ana, Emilio y Laura), los estudiantes han vivido cinco días intensos en los que la naturaleza, el trabajo en grupo y los valores lasalianos han sido los protagonistas. El objetivo principal de esta actividad ha sido reforzar aspectos esenciales del estilo educativo del centro como la convivencia y vida en grupo; el respeto hacia los demás y hacia el entorno; la disponibilidad y actitud de servicio; la ayuda mutua como base del trabajo cooperativo y disfrutar y aprender en contacto directo con la naturaleza. Los alumnos, organizados en grupos, han compartido tareas, responsabilidades y momentos que han fortalecido sus lazos y su sentido de pertenencia participando en un amplio abanico de propuestas diseñadas para fomentar la autonomía, la creatividad y el trabajo en equipo: actividades al aire libre, talleres creativos, deportes y retos físicos y veladas nocturnas que se convirtieron en los favoritos de muchos. Los ocho profesores que acompañaron a los alumnos han diseñado y puesto en práctica todas las actividades, compartiendo juegos, talleres, reflexiones y momentos de convivencia. Su presencia constante permitió crear un ambiente seguro, cercano y educativo, reforzando la relación entre alumnos y docentes. Los estudiantes han regresado a Santander con nuevas experiencias, amistades reforzadas y aprendizajes que van más allá del aula.
El jueves 21 de mayo, tuvo lugar el último encuentro de formación del grupo de voluntariado, en el que los alumnos pudieron compartir las experiencias vividas a lo largo de este curso en las distintas realidades que han visitado semanalmente.







