Un año más disfrutamos el lunes de una tarde muy especial en la cocina, preparando crêpes y gofres con nuestros alumnos de 2.º y 3.º de la ESO para celebrar el día de la Candelaria. En Francia, la Chandeleur se festeja con una tradición muy peculiar: ¡hacer y comer crêpes! Una actividad perfecta para practicar el idioma y saborear uno de los postres más emblemáticos de la gastronomía francesa.
La sesión comenzó con la explicación de la receta en francés, lo que permitió a los alumnos reforzar su vocabulario y sus estructuras gramaticales de una manera práctica y divertida. A continuación llegó el momento de ponerse manos a la obra: harina, huevos, nata, azúcar y mantequilla fueron los ingredientes clave para crear deliciosos gofres.
La cocina se llenó de risas y conversaciones en francés mientras los alumnos intentaban conseguir la masa perfecta para colocarla en el molde. Contaron además con la ayuda de nuestras alumnas de 1.º de Bachillerato, Elisa y Paula.
El mejor momento llegó al final, cuando todos pudieron degustar sus gofres recién hechos, compartir impresiones y disfrutar del trabajo realizado. Además, contamos con Raúl, “nuestro crepero favorito”, que con su arte preparó unos crêpes deliciosos rellenos de chocolate.
Sin duda, fue una forma diferente y motivadora de aprender francés, en un ambiente distendido y participativo. Los alumnos se marcharon con una sonrisa y el estómago lleno, listos para seguir aprendiendo y disfrutando del idioma.
Merci à tous pour cette belle après-midi ! (¡Gracias a todos por esta hermosa tarde!).

educativas de La Salle de Santander y Corrales disfrutaron de una jornada en el que el autocuidado fue el eje conductor que les permitió profundizar en el conocimiento de uno mismo y de los demás participantes. El encuentro finalizó en torno a la mesa, con una comida que generó nuevos momentos de diálogo y compartir, propicios para seguir generando lazos entre los participantes.
Primaria ha compartido actividades con compañeros de Secundaria y Bachillerato, fomentando la colaboración, el respeto y la cercanía entre edades. Los más pequeños elaboraron un brazalete con la paloma de la paz, símbolo del compromiso con un mundo más justo, mientras que los mayores participaron en un pasapalabra centrado en valores relacionados con la paz y la convivencia.
Durante la semana del 19 al 23 de enero, Verónica, junto a un grupo de educadores y agentes de pastoral de los colegios La Salle del Distrito, ha participado en el Encuentro de Formación Betel, celebrado en Griñón, un espacio significativo dentro de la familia lasaliana. Este encuentro ha sido una oportunidad privilegiada para reflexionar y renovar el compromiso personal y comunitario con la misión educativa y evangelizadora que compartimos.






