El colegio cuenta cada año con profesores dispuestos a colaborar
con Voluntariado Internacional de PROYDE en los meses de verano. Togo, Nicaragua, Guinea, Guatemala, India, Burkina Faso… dan testimonio de ello. Este verano el H. Luis Rebolledo es enviado por la Comunidad Educativa del colegio a Mangalagiri, cerca de Tuticorín, en el Estado Indio de Tamil Nadu. Va, con cuatro personas más unidas al proyecto lasaliano y de PROYDE, a un Colegio La Salle y a la vez Centro de formación de futuros Hermanos de La Salle en la India.
Él nos ha dicho algo que parece imposible y consigue que todos vayamos junto a ellos: “Vais con nosotros a la India. En el avión no cabemos todos, pero en nuestro corazón sí. Allí estaréis siempre a nuestro lado”. PROYDE es nuestra alegría.

no tan niños para que hagan realidad la solidaridad en sus vidas. La aventura conjunta de estos dos payasos solidarios comenzó en 2008 con la ilusión de dos profes nuevos en el colegio. Tomando el relevo de Paco y Óscar, se pusieron al frente de este proyecto solidario a través del cual acercan a PROYDE a todos los rincones donde se les llama. Sus aventuras y peripecias “Solidarizando”, “Cremocio Tojus”, “IgualDAD”, “Despertando conciencias” o “La comida no se tira” han recorrido colegios de varias Comunidades Autónomas, parroquias y colegiatas de nuestra región, calles y templetes de lo más variopintos. Este curso, con ocasión de la Asamblea PROYDE que se celebró en Valladolid, pusieron en escena “Soñificar”, su primer espectáculo para adultos. Gracias a esta oportunidad, los payasos solidarios hemos redescubierto que la sonrisa es la mejor medicina para el alma, que en nuestra vida repleta de idas y venidas a veces es difícil encontrar esos momentos o esas razones para hacer sonreír a nuestro corazón. Con el espectáculo de este curso, “Cumpleclown”, Chiquilin y Simplón han celebrado con los niños y niñas de infantil, primero y segundo de primaria un cumpleaños muy especial que terminó con todos soplando las velas y cantando la canción de cumpleaños feliz. Para nosotros, Chiquilín y Simplón, llevar a cabo esta preciosa labor es un regalo que no tiene precio. Gracias a todos aquellos que ponéis vuestro granito de arena para seguir construyendo cada día un mundo mejor.







