Recientemente, la Fundación Raoul Wallenberg, ONG educativa, declaró “Casa de Vida” al Colegio La Salle San Giuseppe, Instituto De Merode, de Roma. Un centro que se localiza a escasos metros de la Plaza de España, uno de los lugares más visitados de la capital italiana. Durante la ocupación nazi, el Colegio San Giuseppe abrió clandestinamente sus puertas a perseguidos, en su mayoría judíos, y les brindó asistencia alimentaria y medicinas.
La Fundación Wallenberg que en los dos últimos años ha identificado 300 casas de vida por toda Europa, ha concedido al centro una placa conmemorativa. “Refugio para los inocentes perseguidos por los nazis”, el colegio De Merode es “casa de vida, como homenaje a cuantos allí sustentaron los valores de la solidaridad y del valor cívico”.
En un acto celebrado en el centro y que contó con la presencia del H. Robert, superior del Instituto, representantes de la comunidad judía en Italia y de la propia Fundación, se recordó la gran labor de los Hermanos de La Salle durante la Segunda Guerra Mundial. En total, unas cuarenta personas fueron salvadas en el colegio. Muchachos escondidos entre los estudiantes y también entre los adultos, ocultos bajo el hábito religioso. Los Hermanos pergeñaron todo tipo de soluciones para camuflar a estos niños, organizaron primeras comuniones y confirmaciones, cambiaban el nombre de los alumnos de los registros escolares o se crearon padres y madres para estos niños.
Ojalá que este testimonio pueda inspirarnos a todos nosotros a ser instrumentos de paz.