
El pasado sábado por la mañana, Mariandré Ruiz Conde, alumna de quinto de Primaria, recibió en el aula Madera de Ser el premio que la acredita como ganadora del XXVII Concurso de Dibujo "El juego de los bolos en Cantabria" organizado por la Federación Cántabra de Bolos en la categoría de 10 a 12 años (tercer ciclo). Esta actividad forma parte del programa “Madera de Ser”, que tiene como objetivo promocionar y difundir nuestro deporte autóctono entre los alumnos de nuestra región.
Recientemente, ella había asistido junto a sus compañeros a una mañana de práctica de las cuatro modalidades que se practican en Cantabria: palma, pasiego y los pasabolos tablón y losa. El gusto y el esfuerzo de esta joven artista en la obra presentada propició que el jurado se decantase por su trabajo. Además, ya son varios los concursos que reconocen el arte de nuestra alumna donde ganó este mismo premio hace dos años. Estamos seguros que este nuevo éxito servirá de motivación para que siga mimando sus creaciones plásticas. ¡Enhorabuena!

Esta actividad les ha servido no solo para afianzar ciertos conceptos trabajados en el aula, sino también para comprobar la importancia del reciclaje y para dejar volar su creatividad. Los alumnos han sabido transformar con gran destreza objetos de su vida cotidiana -botellas de plástico y de cristal, cajas de quesitos, latas, envases, tapones...- en interesantes y coloridos instrumentos de percusión, cuerda y viento.
Abierta de Bujedo. Del 15 al 19 de Mayo, 110 alumnos acompañados por 7 profesores hemos vivido con intensidad cada uno de los momentos que la experiencia del Aula Abierta nos regala. Divididos en 19 grupos, todos con nombres de árboles, los alumnos han participado en talleres a través de los cuales han puesto en práctica cada una de las inteligencias múltiples. Talleres de deportes, juegos cooperativos, partidos contra profesores, baile moderno y danzas del mundo. También otros relacionados con la naturaleza en él maravillosos entorno de Bujedo: herbario, gynkhana y un fabuloso rastreo que nos dejó con ganas de más. Para poner en práctica los conceptos aprendidos en clase no faltan el taller de arte y del monasterio, viajando en el tiempo a la época medieval. Las noches están reservadas para los paseos nocturnos, el divertido juego del faro y alguna que otra velada. Para terminar, no debemos olvidar el taller de creación en el que nos transformamos en animales de la selva o la esperada actividad de CREA. Con HARA exteriorizamos algunos de nuestros sentimientos más profundos. Estas y otras muchas son las actividades que hacen que nuestra semana en Bujedo merezca la pena ser vivida. Nuestra estancia ha servido también para volver a encontrarnos con viejos amigos como el H. Alfredo que nos ha acompañado en muchos momentos de esta experiencia. Aún así, lo mejor de Bujedo es el buen ambiente que se respira y que, al día siguiente de estar en casa de nuevo, ya queremos volver de nuevo a Bujedo. Gracias a la comunidad de Hermanos de Bujedo por darnos la oportunidad de poder vivir esta enriquecedora experiencia.





