Tras varios años sin poder realizar nuestra la labor de voluntariado presencial a causa del COVID, este curso 22-23 hemos podido reanudar esta actividad tan beneficiosa para nuestros alumnos de 1º de bachillerato.

Un grupo de 13 alumnos de dicho curso ha tenido la oportunidad de ser voluntarios en varias realidades de la ciudad como la Obra San Martín o las Hermanas Operarias de Cazoña, así como en el propio colegio La Salle ofreciendo apoyo escolar a sus compañeros de cursos inferiores. Los voluntarios asisten un día a la semana a estos centros a dar lo mejor de ellos mismos. En la Obra San Martín acompañan a los chicos que están allí y cantan, bailan, juegan al fútbol, etc. En las Operarias de Cazoña ofrecen compañía y apoyo escolar a un grupo de niñas con situaciones familiares difíciles. Lo cierto es que cada semana todos estos chicos esperan a nuestros voluntarios con ganas y esperanza.
Además de esta actividad semanal, se realizará en el colegio un encuentro de formación donde tendrán tiempo para reflexionar sobre qué significa ser voluntario y podrán compartir sus experiencias con el resto de voluntarios. En el centro estamos muy contentos de haber podido retomar esta actividad ya que creemos que es una oportunidad de crecimiento personal para nuestros alumnos.

Con la vuelta de las vacaciones queremos también anunciar la reapertura de nuestra tienda de Comercio Justo. Se trata de un pequeño establecimiento ubicado en el pasillo de primaria, y que se encontrará abierto durante los recreos para todos aquellos que deseen realizar alguna compra. Además, las familias también tendrán a su disposición el catálogo de productos y podrán realizar pedidos desde el enlace de esta misma página web.
Más de 260 personas compartieron en Bujedo, desde el jueves 6 hasta el domingo 10 de abril, la Pascua del Desafío de Jesús. Entre ellos, un grupito de Santander integrado por alumnos de 1º de BACH, animadores universitarios además de Pili y Teo que los acompañaron. El encuentro dio comienzo con la comida compartida, los reencuentros y las presentaciones; juegos, canciones y bailes dinamizaron la primera toma de contacto entre los asistentes para dar entrada a la vivencia del Triduo Pascual.







