No ha empezado el curso y ya hay alumnos con la mente puesta en un día para ellos muy especial: Piquío. No nos referimos al parque de Santander sino al festival de música que cada año se organiza alrededor de la fiesta de Santa Cecilia, patrona de los músicos. Piquío es mezcla de inocencia, arte, creatividad y movimiento. Para algunos que se estrenan en el certamen, los nervios juegan malas pasadas pero el calor del público les infunde valor. Han sido tantos los alumnos desde 3º hasta 6º de primaria que han querido participar que este curso han tenido lugar dos sesiones, una para cada ciclo. 111 alumnos repartidos en 26 grupos han pasado por el escenario deleitándonos con sus ritmos y haciéndonos pasar un divertidísimo momento. Gracias a todos por participar y animar.


Allí les explicaron de forma práctica cómo ven las dificultades en el día a día y les hablaron de sus discapacidades. Los chicos resolvieron problemas con sillas de ruedas y jugaron a la boccia, una adaptación de la petanca. Estas son las impresiones de algunos de los muchachos al finalizar la visita:






