El viernes 25 de noviembre los grupos cristianos de Salle Joven se juntaros en el colegio para celebrar la Vigilia de Adviento. Fue un momento especial, pues nos reunimos más de 150 personas en el centro. Además de los chicos de grupos, estuvieron presentes alumnos, la Comunidad de Hermanos y un nutrido grupo de profesores.
Los más mayores comenzaron la tarde elaborando las galletas y palmeras que acompañarían al tradicional chocolate que se toma al finalizar la Vigilia. Mientras tanto, los grupos de 6º de primaria 1º y 2º de ESO hicieron unos llaveros con forma de estrella que tuvieron que coser para después ser usados en la celebración.
Los grupos de 4º de ESO y BACH tuvieron la suerte de escuchar el testimonio de Claudia y Fede, miembros de la comunidad cristiana Fe y Vida. Ambos compartieron en un ambiente distendido su camino de fe y su vivencia en un comunidad cristiana.
En esta ocasión, el aula de dibujo técnico hizo las veces de capilla. Gracias a la ayuda de alumnos y educadores, este espacio acogió una celebración presidida por Alfonso Valcarcel, sacerdote salesiano amigo del centro. Ésta estuvo marcada por el símbolo de la luz y acompañada por la música que interpretaron los alumnos. En ella, además, se presentaron los animadores nuevos de este curso. A continuación, se bajó al patio donde todos los participantes encendieron unas bengalas representando así la luz del Adviento. La jornada terminó con el tradicional chocolate.
Y así, comenzamos este tiempo de espera, con el reto de ser luz para los demás.




Necesitamos una nueva cultura del agua basada en el ahorro, el aprovechamiento y la optimización de su gestión por lo que cada gesto por parte nuestra cuesta y suma. Comenzamos la mañana realizando una reflexión desde infantil a bachiller sobre la importancia de cuidar el agua de nuestro planeta y que está en nuestras manos la preservación de este elemento tan importante en la vida de los seres vivos. A las 10:45 tuvo lugar un acto en el patio al que acudieron profesores, alumnos, familiares, personal no docente donde se leyó un manifiesto sobre la campaña. Un alumno de cada curso ofreció una gota simbólica de agua en la que respondían a la pregunta “¿Qué podemos hacer para cuidar el agua de nuestro planeta?”, en ella daban diversas soluciones que se podrían llevar a cabo en los hogares, en el colegio… para contribuir a no malgastarlo y preservarlo. Llenaron con sus gotas un tarro simbólico dibujado como reflejo de su compromiso y concienciación. A continuación, se les entregó una chocolatina de comercio justo que previamente habían solicitado como contribución. En secundaria se llevaron a cabo tutorías y talleres a lo largo de la mañana para concienciar sobre el uso responsable del agua. También, en primero y segundo de bachiller llevaron a cabo talleres específicos en la última sesión del día. Desde PROYDE agradecemos a la comunidad educativa la implicación y colaboración en todo lo que proponemos a lo largo del curso escolar. Mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, en muchos lugares pequeños, puede cambiar el mundo.





